viernes, 6 de noviembre de 2009

TOMÁS PANIRI, EL CARAVANERO QUE LUCHÓ POR LOS DERECHOS DE LOS ATACAMEÑOS

Eran los tiempos en que los caravaneros cruzaban el desierto más seco del mundo, recorrían desde el puerto boliviano de Cobija hasta Potosí, pasando por lugares como Calama, Chiu Chiu y Ayquina, trasladando elementos tales como alimentos –principalmente pescado seco desde la costa a la cordillera y carne de Vicuña y Guanaco de la cordillera al mar- también intercambiaban alhajas, piedras preciosas y cuantas otras cosas fueran necesarias para la vida de esos años.
En esta época, hablamos de la segunda mitad del siglo XVIII, el caravanero se hacia acompañar de grandes tropas de llamas con alforjas llenas de los elementos a intercambiar. Este noble animal, parte de la historia de las culturas del desierto, resultó ser un excelente medio de transporte.
Entre estos valientes y habilidosos caravaneros se destacaba Tomás Paniri; un hombre de sangre lickanantay o atacameña, originario del pueblo de Ayquina en la Región de Antofagasta.
Mientras eso ocurría en nuestra zona, en Chile que por entonces comenzaba en el río Copiapó, la colonia española estaba en su apogeo, no sin las dificultades existentes hasta la actualidad, que les presentaban los pueblos de la Araucanía, zona geográfica denominada como “La Frontera”.

El Hombre y su lucha
Este singular hombre, tuvo tal conocimiento de su oficio que dominó varias lenguas aparte de su nativo Kunza; el Aymara y el Quechua, además de muchas otras que el tiempo y el yugo español hicieron desaparecer.
Incluso fue hablante del castellano, lo cual con posterioridad le permitió negociar con el propio español. También era un hombre sabio en cuanto a las rutas que unían la cordillera, la pampa y el mar.
Paniri, apellido que significa “el que lleva o el que da”, tras años de ver la opresión sufrida por su pueblo sobre todo a manos del corregidor español, José Fernández Valdivieso, y estando conciente del movimiento de resistencia indígena que crecía, se reveló contra los españoles, comenzando una revuelta que duró 10 años..

El Conflicto
Estas eran las épocas en que el español obligaba al indígena agricultor a entregar la mitad de su cosecha y a la mujer tejedora sus telas a cambio de nada. Para el mundo atacameño, eran tiempos difíciles. El colonialismo español dominaba todo y los llamados “indios” eran tratados prácticamente como esclavos, siendo además gravados con importantes tributos.
El movimiento fue tomando fuerza, tanto así que en 1780 ni siquiera el mismo corregidor de Atacama se atrevía a cobrar los impuestos. Además, cuando Paniri estuvo enrolado en las fuerzas Aymaras y Quechuas, conoció y compartió con quien es considerado el máximo referente de la resistencia de los indígenas del Perú; José Gabriel Condorcanqui, quien pasó a la historia como Tupac Amaru.

Ejercito Atacameño
La experiencia y el honor alcanzado en las batallas que peleó junto a Tupac Amaru comenzaron a transformar en mito a Tomas Paniri. A su regreso a la zona de Atacama, este líder local nombró capitanes y alcaldes en los pueblos como Chunchuri, Chiu Chiu y Ayquina, quienes lo acompañaban en esta sublevación olvidada.
Los textos investigados, hablan de un ejército que acompañaba a Paniri, quien ya tenía el grado de capital general. Los documentos indican que sus tropas destacaban por el excelente uso de ondas y voleadoras.
En abril de 1781, este movimiento tuvo su máxima expresión, cuando 200 atacameños, se tomaron la casa de Pedro Manuel Rubin de Celis, quien era confidente del corregidor Mateo del Castaño, el cual se había fugado a Salta con dineros de los tributos.


La Conspiración del Cura
El material bibliográfico encontrado por los investigadores, en su mayoría en las bibliotecas bolivianas, dan cuenta que el papel jugado por la Iglesia Católica de entonces, que ya tenía una fuerte penetración en las comunidades, apuntó claramente a aprovechar la fe de los indígenas para conseguir ventajas políticas.
En conocimiento de esa gran fe, que se extiende hasta la actualidad en las comunidades andinas, el cura de Chiu Chiu de entonces, Alejo Pinto, fue el encargado de planear y ejecutar la conspiración que le devolvería el poder a los españoles.
La estrategia del cura fue simple y directa, presentar a Paniri como un enviado del Diablo.
Para ello, el “hombre de fe” se autoflajeló en plena conmemoración de Semana Santa. Dándose con látigos en la espalda pidió a viva voz perdón a Dios por las aberraciones que estaban sucediendo en su territorio, aberraciones que sin duda eran obra de Paniri. Esas artes de Satanás eran hablar Kunza, adorar a las deidades que por siempre habían sido adoradas, en resumen, era brujería realizar los ritos y tradiciones del pueblo Lickantantay.
En este marco, los propios habitantes de Chiu Chiu invitaron a Tomás Paniri a dialogar, situación a la cual el líder accedió dado que se trataba de sus propios hermanos. Es ahí cuando es traicionado y posteriormente tomado prisionero por los españoles.
Acto seguido, lo obligaron a reconocer el asesinato de 5 españoles y la participación en el ajusticiamiento de un cura. Estos cargos fueron simplemente su sentencia.


Muere el Revolucionario
Después de ser apresado en Chiu Chiu, el sublevado es llevado a Pica, luego es traslado a Ike Ike (Iquique) donde por una decisión local es ejecutado.
A la usanza de la época, se tomaron cuatro caballos los cuales tiraron en direcciones opuestas hasta descuartizar al Héroe Indígena Atacameño. El 14 de mayo de 1781, Paniri dejó de existir, pasó a ser leyenda. Se cree que en algún lugar de Iquique, específicamente en isla Serrano están los restos mortales de quien fuera el precursor de la sublevación atacameña.
No obstante el movimiento de este pionero no acabó ahí. Se levantaron para continuar su senda y vengar su nombre otros líderes, otros héroes se inscriben en la historia nombres tales como Juan Zandón y Pascual Nieve, ambos de Calama, Thomas Liquitay de Ayquina y Agustín Ramos de San Pedro de Atacama.

8 comentarios:

Jorge Tejeda dijo...

Gabriel, muy interesante tú artículo, pues nos permite conocer la Historia de nuestros pueblos originarios del norte,de la cual desconocemos una serie de eventos, toda vez que la historia oficial se preocupa sólo de los araucanos, dejando en el olvido una serie de culturas que se encontraban presente a la llegada de los conquistadores.

Jorge Tejeda

Slenadro Pérez dijo...

Felicitaciones... Es curioso que en San Pedro de Atacama no haya una calle que lleve el nombre de Tomás Paniri... Hay una "Ignacio Carrera Pinto" y otra con el nombre del célebre wakero belga que profanó 5000 tumbas lickan antay.

Gabriel Carvajal Valle dijo...

Como comparto Slenadro tu visión. En un 100%.
Saludos y gracias por comentar.

Slenadro Pérez dijo...

No hay de qué, Gabriel. La gratitud es para ti. En verdad me llamo Alejandro Pérez y soy un poeta de Valparaíso, de corazón Lickan Antay y llevo 4 años escribiendo un poema dedicado a este pueblo. Este verano formé un centro cultural en San Pedro de Atacama que lleva el nombre del héroe epónimo atacameño: Tomás Paniri. Cuando nos constituimos, tuvimos que explicarle a la ministra de fe (atacameña) quién es el gran hombre. No puede seguir condenado a tanto olvido. Bueno, de hecho, yo me enteré de su vida y gesta por el libro "Tomás Paniri. Desde Ayquina a Ckalama" de Wilson Segovia, José Saire y Carlos Mondaca,en el verano del 2009 y que debes conocer. Disculpa la tardanza, pero no soy muy asiduo a la teconología. Gracias a ti por responder.
Fuerte abrazo corazón con corazón.

San Pedro al desnudo dijo...

las cosas como son http://sanpedroaldesnudo.wordpress.com/

:)

Anónimo dijo...

Excelente historia, agradecido por toda la información.
Saludos.

" No puede seguir condenado a tanto olvido..." A.Perez

ISABEL dijo...

Existe una agrupacion de niños de escuela,de música infanto juvenil de folclore que tocan la muerte de paniri y es hermosa

Jane Standen dijo...

Muy buen articulo!